
GLORIA MONTES: “El diagnóstico económico-financiero MUESTRA DÓNDE ESTÁ LA EMPRESA”
Una apuesta por la gestión eficiente es destacada en esta edición por la UPSA, en una entrevista compartida con nuestro medio…no deje de leer el libro “El Modelo de Coste Inteligente”……
EDICIÓN 157 | 2026
UPSA
1Desde su experiencia, ¿cuáles considera que son los pilares de una gestión empresarial verdaderamente eficiente?
La gestión eficiente se sostiene sobre tres grandes pilares: anticipar con criterio; decidir con conocimiento económico-financiero y; ejecutar con disciplina. Anticipar con criterio exige realizar un diagnóstico periódico de la salud económico-financiera de la empresa. Sin diagnóstico, la anticipación corre el riesgo de convertirse en intuición; y la intuición, por sí sola, no permite dirigir con seguridad. El diagnóstico económico-financiero permite detectar señales de deterioro antes de que se transformen en problemas; identificar las causas, no solo observar sus efectos; y adoptar medidas preventivas antes de que la situación vaya a peor.Desde el enfoque de gestión preventiva, y para decidir con criterio, añadiría una precisión importante: no basta con obtener una fotografía puntual de la empresa. El verdadero valor está en analizar su trayectoria, porque una empresa puede presentar cifras aparentemente aceptables y, sin embargo, estar evolucionando hacia una posición de desequilibrio. Solo cuando se identifican las verdaderas causas de los problemas es posible aplicar medidas eficaces y devolver a la empresa a una senda de rentabilidad en equilibrio financiero.
El diagnóstico económico-financiero muestra dónde está la empresa; su evolución revela hacia dónde se dirige. En definitiva, el diagnóstico periódico de la salud económico-financiera no debería considerarse únicamente un instrumento de control, sino el punto de partida de toda gestión eficiente.
2Qué indicadores considera indispensables para que un gerente pueda tomar decisiones oportunas y sostenibles?
Un gerente no necesita muchos indicadores, sino un conjunto reducido de señales que le permita saber dónde está la empresa, hacia dónde va y qué está generando esos cambios. Los indicadores indispensables son: rentabilidad: margen sobre ventas, rentabilidad económica y rentabilidad financiera. Permiten identificar no solo cuánto gana la empresa, sino dónde genera o destruye beneficios y; liquidez sostenible: capacidad de generar liquidez suficiente y recurrente para cumplir las obligaciones cuando vencen. La salud financiera no depende de tener dinero en un momento puntual, sino de poder generarlo de forma sostenida. En síntesis, el equilibrio financiero se anticipa en la estructura de la empresa, pero se refleja en una liquidez sostenible.

“Gestionar los costes de manera inteligente significa comprender qué los origina, distinguir entre consumo necesario y despilfarro…”
3En su experiencia asesorando empresas de distintos sectores, ¿cuáles son los errores de gestión que se repiten con mayor frecuencia y cómo pueden evitarse?
Los errores de gestión más frecuentes no suelen deberse a falta de trabajo, sino a decisiones tomadas sin diagnóstico, visión económica ni seguimiento. Los principales son:
1. Confundir facturación con rentabilidad: no toda venta genera valor. Hay que analizar el margen y la contribución de cada decisión comercial.
2. Confundir gasto con coste económico: es necesario identificar qué provoca el consumo de recursos y si realmente aporta valor.
3. Reducir costes indiscriminadamente: se deben eliminar ineficiencias sin afectar los recursos que generan valor.
4. Gestionar de forma reactiva: realizar diagnósticos económico-financieros periódicos permite anticipar problemas.
5.Confundir beneficio con liquidez: hay que controlar conjuntamente rentabilidad, flujo de caja, cobros, pagos y tesorería.
6. Financiar inversiones de largo plazo con recursos de corto plazo: los plazos de financiación deben adecuarse al tiempo de recuperación de la inversión.
7. Usar demasiados indicadores: conviene contar con un cuadro de mando reducido que facilite decisiones concretas.
8. No asignar responsables ni hacer seguimiento: toda medida debe tener responsable, plazo e indicador de cumplimiento.
9. Atacar síntomas y no causas: los problemas deben analizarse desde su origen para encontrar soluciones duraderas.
En resumen, una buena gestión exige diagnosticar antes de decidir, identificar las causas, medir lo relevante y hacer seguimiento de las acciones.
4Qué papel desempeña la planificación en una gestión eficiente y cómo pueden las organizaciones convertirla en una ventaja competitiva?
La planificación permite a la empresa definir su rumbo, coordinar recursos, anticipar riesgos, establecer prioridades y corregir desviaciones a tiempo. Se convierte en una ventaja competitiva cuando forma parte de la gestión y no se limita a un presupuesto anual. Para ello, debe ser flexible y continua, revisando supuestos, analizando escenarios y preparando respuestas ante posibles cambios. Concluyentemente, planificar no elimina la incertidumbre, pero permite anticiparse y actuar antes que los demás
Es ingeniera (Universidad Politécnica de Madrid 1984) y especialista en dirección económico-financiera. Durante más de cuarenta años ha trabajado en el análisis, diagnóstico y gestión de empresas, combinando la mirada técnica de la ingeniería con la interpretación económica del negocio. Su más reciente libro “El Coste Inteligente”, nace de esa experiencia: una forma de entender el coste como arquitectura interna del beneficio y como herramienta esencial para dirigir la empresa con criterio económico.
5Cómo pueden las empresas encontrar un equilibrio entre la eficiencia operativa y la inversión necesaria para innovar y seguir creciendo?
El equilibrio se logra cuando eficiencia e innovación se integran, en lugar de considerarse objetivos opuestos. La eficiencia debe centrarse en eliminar consumos e ineficiencias que no aportan valor, protegiendo la liquidez y liberando recursos para invertir en tecnología, conocimiento, procesos y nuevos productos. Así, la empresa puede proteger sus recursos actuales y, al mismo tiempo, construir su capacidad competitiva futura. En resumen, la eficiencia libera recursos para innovar y la innovación permite asegurar el crecimiento futuro.
6Su libro “El Modelo de Coste Inteligente”, que acaba de publicarse el 21 de agosto de este año, explica cómo gestionar los costos de manera inteligente y cómo este enfoque puede mejorar la competitividad de las empresas, ¿qué nos puede precisar al respecto?
Gestionar los costes de manera inteligente significa comprender qué los origina, distinguir entre consumo necesario y despilfarro, y utilizar los recursos de forma que contribuyan al beneficio. No se trata simplemente de gastar menos, sino de actuar sobre las causas del coste. Este enfoque implica analizar la estructura y comportamiento de los costes, identificar los principales centros de consumo, proteger los márgenes y alinear la capacidad con la actividad y la demanda. Así, la empresa puede mejorar su productividad, reducir ineficiencias, proteger la rentabilidad, liberar recursos para innovar y crecer de forma sostenible. En síntesis, la competitividad no consiste en recortar más costes, sino en consumir mejor los recursos y convertirlos en valor, margen y beneficio sostenible.

El equilibrio se logra cuando eficiencia e innovación se integran, en lugar de considerarse objetivos opuestos…”
(*) Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra (UPSA)




