La directora de la institución, Ana Colanzi, informó que la descentralización permitirá trabajar directamente con municipios y gobernaciones para financiar iniciativas de restauración de bosques, prevención de incendios y desarrollo productivo sostenible.


El Fondo Nacional de Desarrollo Forestal (Fonabosque) amplía su presencia institucional con la apertura de una oficina regional en Santa Cruz. La medida busca acercar el financiamiento a municipios y gobernaciones, impulsar proyectos de conservación de bosques y fortalecer la cooperación con organizaciones vinculadas al medioambiente.

Ana Colanzi, directora de Fonabosque, explicó durante una entrevista en el programa Dinero del Grupo EL DEBER que la nueva oficina permitirá mejorar la coordinación con las entidades territoriales y agilizar la presentación de proyectos forestales.

“Esta descentralización de las oficinas me permite llegar mucho más a estas entidades”, afirmó.

La autoridad sostuvo que uno de los principales cambios en la institución es su papel en la búsqueda de proyectos. En lugar de limitarse a recibir solicitudes de financiamiento, Fonabosque está convocando directamente a gobiernos subnacionales para promover iniciativas de conservación.

“Mi objetivo no es financiar, mi objetivo es la conservación de bosques y mi instrumento es el financiamiento mediante proyectos”, explicó.

En ese marco, la entidad lanzó su segunda convocatoria pública, orientada al desarrollo productivo sostenible mediante la gestión integral de bosques. La iniciativa busca que municipios y otras entidades autónomas puedan acceder a recursos para actividades económicas compatibles con la protección forestal.

Colanzi señaló que la institución también trabaja con organizaciones no gubernamentales y fundaciones que brindan asistencia técnica a los municipios para formular sus propuestas.

Restauración y prevención de incendios

Otro de los ejes de trabajo será la recuperación de áreas forestales afectadas por incendios y degradación ambiental.

Colanzi explicó que Fonabosque prioriza la restauración natural, un mecanismo que busca facilitar la regeneración de los ecosistemas mediante intervenciones adaptadas a las condiciones de cada territorio.

Según la directora, este enfoque puede resultar más económico y efectivo que realizar plantaciones sin considerar las características originales del bosque.

“Si nosotros vamos a plantar diferentes especies, no pensando en el ecosistema que estaba ahí, podemos incluso dañar y retrasar esa restauración”, advirtió.

La primera convocatoria de la institución estuvo enfocada precisamente en la gestión integral de incendios forestales, incluyendo acciones de prevención y restauración.

Colanzi también destacó que la conservación de los bosques es fundamental para mantener la regulación hídrica y proteger las fuentes de agua, especialmente frente a los efectos del cambio climático.

Producción y conservación pueden complementarse

La directora sostuvo que la actividad agropecuaria y la conservación forestal no necesariamente son incompatibles. Considera que existe un creciente interés de productores agrícolas y ganaderos por incorporar prácticas sostenibles.

Como ejemplo, mencionó experiencias de trabajo entre la Fundación para la Conservación del Bosque Chiquitano (FCBC) y organizaciones de productores vinculadas a modelos de ganadería sostenible.

A su juicio, mantener áreas boscosas también representa una ventaja económica para los productores por su contribución a la disponibilidad de agua y al equilibrio de los ecosistemas.

Colanzi pidió, además, diferenciar las actividades agrícolas y ganaderas del aprovechamiento forestal bajo planes de manejo.

“A los forestales no les conviene por nada del mundo un bosque caído. Les conviene un bosque en pie”, manifestó.

Bonos de carbono, todavía pendientes

Sobre la posibilidad de financiar proyectos mediante bonos de carbono, Colanzi aclaró que su aplicación dependerá del desarrollo de la normativa nacional de financiamiento climático.

Explicó que, una vez definido ese marco, se podrá establecer qué instituciones participarán en los mecanismos correspondientes.

No obstante, consideró que los municipios que desarrollen proyectos de conservación y gestión sostenible podrían explorar en el futuro alternativas vinculadas a los mercados de carbono.

La directora también destacó la incorporación de ingenieros forestales a los equipos técnicos de La Paz y Santa Cruz, con el propósito de fortalecer la evaluación y el seguimiento de los proyectos.




Fuente: El Deber 



   

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