UCOI MHE 09/09/2026.- Durante un acto realizado en la Refinería Gualberto Villarroel ubicada en Valle Hermoso, Cochabamba, el Presidente Rodrigo Paz Pereira dijo “prefiero invertir en refinación que en subvención. La subvención nos quita obras, la plata la queremos poner acá (…) que esa plata en vez de irse, retorne al pueblo”.
Las refinerías Gualberto Villarroel de Cochabamba y Guillermo Elder Bell de Santa Cruz, administradas por YPFB Refinación S.A., quedaron autorizadas de manera excepcional a importar petróleo crudo para procesarlo y comercializar de forma directa los productos derivados en el mercado interno, a partir del Decreto Supremo Nº 5701, firmado por el Presidente Rodrigo Paz Pereira.
La primera autoridad de Estado pidió a los empleados de YPFB Refinación que “vengan a trabajar con dignidad y orgullo, que cuando se vea YPFB no se vea como un antro de negocios, sino un espacio para darle diésel, gasolina, jet fuel y trabajo a la gente en Bolivia. Por eso está viniendo crudo para que ustedes lo transformen y lo cambien para elaborar producción en el país”.
“Quiero quedar muy claro, si esta planta produce, hace patria, si no produce no hace patria. Esta planta ha sido creada para hacer patria, al servicio de los bolivianos, al servicio de nuestras familias” expresó Paz Pereira.
Por su parte el Ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco Quintanilla dijo “la patria no puede seguir viviendo de rodillas y dependiendo del exterior para mover sus herramientas de trabajo y Bolivia tiene que volver a ser autosuficiente en la producción, suministro y exportación de nuestros combustibles, así como lo hacíamos como cuando Paz Zamora era el presidente de la República”
“El Decreto 5701 marca un hito al autorizar a nuestras refinerías a importar directamente petróleo crudo para procesarlo localmente, reduciendo drásticamente los gigantes costos logísticos de traer combustibles ya refinados desde afuera. Con este decreto optimizaremos la capacidad conjunta de nuestras refinerías” manifestó.
Por último, el Ministro Blanco dijo que “bajo este esquema, los derivados procesados se comercializarán a precio de mercado y sin subvención estatal, esta subvención perversa que daña a miles de los hogares bolivianos, fijando un incentivo impositivo, una alícuota del impuesto especial a los hidrocarburos de 0, hasta el año 2030”.
A su turno, el Presidente Ejecutivo de YPFB, Sebastián Daroca señaló que “Traer crudo y refinarlo es impulsar lo que Bolivia tiene y lo que construyó, a partir de estas semana dijo que YPFB Corporación entregará a YPFB Refinación un primer lote de 1 millon de barriles de crudo importado para que pueda incrementar su producción a un ritmo de 5 mil a 7 mil barriles día. Posteriormente, a partir del Decreto 5701, YPFB Refinación podrá importar su propio crudo”.
CAPACIDAD OCIOSA Y CAÍDA DE LA CARGA
Ambos complejos son la principal infraestructura de refinación del país. Transforman petróleo crudo en combustibles, lubricantes y productos especiales. Su capacidad conjunta de diseño es de 63.750 barriles por día (BPD) y la capacidad máxima operativa, de 56.500 BPD. Esa infraestructura alcanza para procesar volúmenes mayores si hay materia prima disponible.
Entre enero y julio de 2026, sin embargo, el procesamiento real promedió 24.067 BPD: 37,8 % de la capacidad de diseño y 42,6 % de la capacidad máxima operativa.
Las refinerías Gualberto Villarroel de Cochabamba y Guillermo Elder Bell de Santa Cruz, administradas por YPFB Refinación S.A., quedaron autorizadas de manera excepcional a importar petróleo crudo para procesarlo y comercializar de forma directa los productos derivados en el mercado interno, a partir del Decreto Supremo Nº 5701, firmado por el Presidente Rodrigo Paz Pereira.
La primera autoridad de Estado pidió a los empleados de YPFB Refinación que “vengan a trabajar con dignidad y orgullo, que cuando se vea YPFB no se vea como un antro de negocios, sino un espacio para darle diésel, gasolina, jet fuel y trabajo a la gente en Bolivia. Por eso está viniendo crudo para que ustedes lo transformen y lo cambien para elaborar producción en el país”.
“Quiero quedar muy claro, si esta planta produce, hace patria, si no produce no hace patria. Esta planta ha sido creada para hacer patria, al servicio de los bolivianos, al servicio de nuestras familias” expresó Paz Pereira.
Por su parte el Ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco Quintanilla dijo “la patria no puede seguir viviendo de rodillas y dependiendo del exterior para mover sus herramientas de trabajo y Bolivia tiene que volver a ser autosuficiente en la producción, suministro y exportación de nuestros combustibles, así como lo hacíamos como cuando Paz Zamora era el presidente de la República”
“El Decreto 5701 marca un hito al autorizar a nuestras refinerías a importar directamente petróleo crudo para procesarlo localmente, reduciendo drásticamente los gigantes costos logísticos de traer combustibles ya refinados desde afuera. Con este decreto optimizaremos la capacidad conjunta de nuestras refinerías” manifestó.
Por último, el Ministro Blanco dijo que “bajo este esquema, los derivados procesados se comercializarán a precio de mercado y sin subvención estatal, esta subvención perversa que daña a miles de los hogares bolivianos, fijando un incentivo impositivo, una alícuota del impuesto especial a los hidrocarburos de 0, hasta el año 2030”.
A su turno, el Presidente Ejecutivo de YPFB, Sebastián Daroca señaló que “Traer crudo y refinarlo es impulsar lo que Bolivia tiene y lo que construyó, a partir de estas semana dijo que YPFB Corporación entregará a YPFB Refinación un primer lote de 1 millon de barriles de crudo importado para que pueda incrementar su producción a un ritmo de 5 mil a 7 mil barriles día. Posteriormente, a partir del Decreto 5701, YPFB Refinación podrá importar su propio crudo”.
CAPACIDAD OCIOSA Y CAÍDA DE LA CARGA
Ambos complejos son la principal infraestructura de refinación del país. Transforman petróleo crudo en combustibles, lubricantes y productos especiales. Su capacidad conjunta de diseño es de 63.750 barriles por día (BPD) y la capacidad máxima operativa, de 56.500 BPD. Esa infraestructura alcanza para procesar volúmenes mayores si hay materia prima disponible.
Entre enero y julio de 2026, sin embargo, el procesamiento real promedió 24.067 BPD: 37,8 % de la capacidad de diseño y 42,6 % de la capacidad máxima operativa.
| Refinería | Capacidad de diseño | Capacidad máxima operativa | Proceso real (promedio ene-jul 2026) |
|---|---|---|---|
| Guillermo Elder Bell | 24.000 BPD | 22.500 BPD | 9.564 BPD |
| Gualberto Villarroel | 39.750 BPD | 34.000 BPD | 14.503 BPD |
| Total YPFB Refinación | 63.750 BPD | 56.500 BPD | 24.067 BPD |
Entre 2021 y 2026 el procesamiento de crudo se redujo cerca de 40 % (de 40.332 BPD en 2021 a 24.067 BPD en el promedio de enero-julio de 2026). La caída se explica por la menor producción nacional de petróleo y condensado, no por falta de capacidad de refinación.
“La principal limitación actual no es la capacidad de las refinerías, sino la disponibilidad de petróleo crudo nacional para procesar”, indicó Sebastián Daroca Oller, presidente ejecutivo de YPFB.
¿QUÉ AUTORIZA EL DECRETO?
El Decreto Supremo Nº 5701 autoriza de manera excepcional a las refinerías a importar petróleo destinado a su procesamiento y a comercializar de forma directa los productos derivados de ese crudo importado. La medida se inscribe en la política nacional hidrocarburífera y en la emergencia energética y social vigente.
A diferencia del régimen anterior (Decreto Supremo N.º 5548, de febrero de 2026), que permitía importar crudo, pero obligaba a vender los refinados a YPFB o a un distribuidor mayorista, la nueva norma habilita la comercialización directa. Esos productos no estarán cubiertos por la subvención estatal.
¿QUÉ PRODUCEN LAS REFINERÍAS?
Las plantas elaboran carburantes regulados —gasolina especial, gasolina base, gasolina base C, diésel oil, GLP, jet fuel, kerosene, gasolina de aviación, gas oil y crudo reconstituido— y productos no regulados: lubricantes terminados, aceites base, solventes, butano, slack wax, grasas y cemento asfáltico.
EFECTOS ESPERADOS, SEGÚN LA EMPRESA
YPFB Refinación sostiene que, al importar crudo para procesarlo en el país, se reducirá el volumen de gasolinas y diésel terminados que hoy se compran en el exterior; se aprovechará mejor la capacidad ociosa de ambas plantas; y se podrá elaborar gasolinas de mayor octanaje. La empresa también proyecta un menor desembolso público por importación de combustibles terminados y un aumento de la recaudación fiscal por la venta interna de producción propia.
La compañía identifica a las refinerías de Cochabamba y Santa Cruz como activos estratégicos para la seguridad energética: abastecen transporte público y privado, carga pesada, agricultura, minería e industria; producen combustibles de aviación y lubricantes fabricados en Bolivia; y generan empleo especializado.
La puesta en marcha de las importaciones queda sujeta a la reglamentación que debe emitir el Ministerio de Hidrocarburos y Energías.
Fuente: UCOI MHE

“La principal limitación actual no es la capacidad de las refinerías, sino la disponibilidad de petróleo crudo nacional para procesar”, indicó Sebastián Daroca Oller, presidente ejecutivo de YPFB.
¿QUÉ AUTORIZA EL DECRETO?
El Decreto Supremo Nº 5701 autoriza de manera excepcional a las refinerías a importar petróleo destinado a su procesamiento y a comercializar de forma directa los productos derivados de ese crudo importado. La medida se inscribe en la política nacional hidrocarburífera y en la emergencia energética y social vigente.
A diferencia del régimen anterior (Decreto Supremo N.º 5548, de febrero de 2026), que permitía importar crudo, pero obligaba a vender los refinados a YPFB o a un distribuidor mayorista, la nueva norma habilita la comercialización directa. Esos productos no estarán cubiertos por la subvención estatal.
¿QUÉ PRODUCEN LAS REFINERÍAS?
Las plantas elaboran carburantes regulados —gasolina especial, gasolina base, gasolina base C, diésel oil, GLP, jet fuel, kerosene, gasolina de aviación, gas oil y crudo reconstituido— y productos no regulados: lubricantes terminados, aceites base, solventes, butano, slack wax, grasas y cemento asfáltico.
EFECTOS ESPERADOS, SEGÚN LA EMPRESA
YPFB Refinación sostiene que, al importar crudo para procesarlo en el país, se reducirá el volumen de gasolinas y diésel terminados que hoy se compran en el exterior; se aprovechará mejor la capacidad ociosa de ambas plantas; y se podrá elaborar gasolinas de mayor octanaje. La empresa también proyecta un menor desembolso público por importación de combustibles terminados y un aumento de la recaudación fiscal por la venta interna de producción propia.
La compañía identifica a las refinerías de Cochabamba y Santa Cruz como activos estratégicos para la seguridad energética: abastecen transporte público y privado, carga pesada, agricultura, minería e industria; producen combustibles de aviación y lubricantes fabricados en Bolivia; y generan empleo especializado.
La puesta en marcha de las importaciones queda sujeta a la reglamentación que debe emitir el Ministerio de Hidrocarburos y Energías.
Fuente: UCOI MHE




