La falta de combustible continúa afectando al transporte pesado y urbano en Bolivia, mientras las filas en las estaciones de servicio persisten, especialmente para cargar diésel. Los transportistas denuncian pérdidas económicas, advierten con declararse en "quiebra nacional”.


La escasez de combustible en Bolivia mantiene en estado de emergencia a los sectores del transporte pesado y urbano, que este lunes volvieron a denunciar largas filas para abastecerse de diésel y anunciaron nuevas medidas de presión ante la falta de una solución al problema.

El dirigente del transporte pesado, Domingo Ramos, afirmó que el sector continúa "mendigando combustible" y cuestionó la falta de respuestas de las autoridades nacionales.

"Seguimos mendigando combustible. A tanta presión ya nosotros, como dirigentes, nos estamos declarando en estado de emergencia porque no hay respuesta alguna de las autoridades", sostuvo.

Ramos informó que representantes de los nueve departamentos acordaron convocar a un ampliado nacional para el próximo 29 de julio en Cochabamba, donde definirán las acciones del sector.

Según explicó, durante ese encuentro el transporte pesado analizará declararse en "quiebra nacional", al considerar que la falta de combustible, la ausencia de seguridad jurídica y la aprobación de decretos sin consenso han deteriorado la actividad.

El dirigente también criticó que en las reuniones sostenidas con el Gobierno solo hayan participado viceministros y no las principales autoridades del Ejecutivo.

Las quejas también fueron expresadas por el transporte urbano. Su ejecutivo, Mario Guerrero, aseguró que los operadores continúan prestando servicio con apenas el 50% de su capacidad debido al desabastecimiento.

"Seguimos perjudicados, seguimos prestando el servicio solamente con un 50% por culpa del Gobierno, que hasta la fecha no le da solución al problema del combustible", afirmó.

Guerrero recordó que el presidente Rodrigo Paz había comprometido una solución al asumir el Gobierno y pidió su intervención directa para resolver la crisis.

"El transporte mueve la economía de un país y para mover esa economía necesitamos combustible. Queremos combustible los 365 días del año, no para dos o tres días", manifestó.

El dirigente agregó que la escasez provoca pérdidas económicas para miles de transportistas, muchos de los cuales deben afrontar obligaciones bancarias mientras permanecen inmovilizados por la falta de diésel.

Filas persisten

La situación volvió a evidenciarse este lunes en Cochabamba. En la estación de servicio El Cristo, decenas de camiones y otros vehículos formaban extensas filas para cargar diésel, mientras varios conductores aseguraban haber permanecido durante todo el fin de semana esperando abastecerse.

En contraste, la demanda de gasolina era menor y solo unos pocos vehículos aguardaban la llegada de una cisterna.

Las escenas se repiten en distintas estaciones de servicio del país, donde las filas para obtener diésel continúan siendo parte del panorama cotidiano y mantienen en incertidumbre a los transportistas, que advierten que la crisis amenaza con afectar aún más la actividad económica nacional.




Fuente: El deber 




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