Fundación Jubileo plantea un gran acuerdo PARA ENFRENTAR LA CRISIS ECONÓMICA EN BOLIVIA
La organización propone acuerdos de largo plazo, recuperación de la producción nacional, mayor inversión privada y medidas estructurales para proteger a los sectores más vulnerables.
EDICIÓN 158 | 2026
Fundación Jubileo/ENERGÍABolivia
Bolivia necesita construir un gran acuerdo político y social que permita enfrentar la actual crisis económica y establecer una visión de país a largo plazo, planteó Juan Carlos Núñez, director ejecutivo de la Fundación Jubileo.
Durante su participación en el programa radial Detrás de los números - La mañana en Directo, de la Red ERBOL, Núñez analizó la situación económica del país, los efectos de la eliminación de la subvención a los hidrocarburos y el impacto que estas medidas pueden generar, especialmente entre los sectores de menores ingresos.
El representante de Fundación Jubileo también expresó su preocupación por los efectos de los paros y bloqueos sobre la población. Señaló que este tipo de movilizaciones afectan con mayor intensidad a las familias que tienen menos posibilidades de afrontar el incremento de los precios de la canasta familiar y las restricciones a la actividad económica.
Ante este escenario, planteó la necesidad de establecer mecanismos de diálogo y concertación que permitan resolver los conflictos y evitar que sus costos recaigan principalmente sobre los sectores más vulnerables.
CASI LA MITAD DE LA POBLACIÓN ESTÁ EN SITUACIÓN DE POBREZA
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) citados durante el análisis, en 2025 el 44,7% de la población boliviana, equivalente a unos 5,4 millones de personas, se encontraba en situación de pobreza. Dentro de este grupo, aproximadamente 2 millones de personas, correspondientes al 16,7% de la población, vivían en pobreza extrema.
Frente a esta realidad, Núñez planteó que las políticas económicas y sociales deben priorizar a los sectores con mayores niveles de vulnerabilidad.
También llamó a la clase política y a la sociedad en general a asumir la crisis desde “una perspectiva de corresponsabilidad”. En su criterio, el país necesita avanzar hacia un pacto social que permita comprender que las decisiones económicas y políticas tienen efectos diferentes sobre los distintos sectores de la población.
LA SUBVENCIÓN Y SU IMPACTO DIFERENCIADO
Otro de los aspectos abordados fue el impacto de la subvención a los combustibles. De acuerdo con los datos expuestos, el 10% de los hogares con mayores ingresos concentra el 30% del gasto en combustibles, mientras que el 10% de los hogares de menores ingresos concentra alrededor del 5%, diferencia relacionada principalmente con la mayor tenencia de vehículos entre los sectores de mayores ingresos.
Sin embargo, el transporte representa una proporción mayor de los ingresos de los hogares de menores recursos. En este segmento, el gasto en servicios de transporte equivale al 6,5% de sus ingresos, frente al 1,5% en los hogares de mayores ingresos.
Estos datos muestran que, aunque la subvención favorecía en mayor medida a quienes tienen una mayor capacidad de gasto en combustibles, su eliminación también puede generar efectos importantes sobre los hogares de menores ingresos, principalmente mediante el incremento de los costos del transporte y su impacto posterior en el precio de los alimentos.

“El objetivo es generar las condiciones para construir acuerdos políticos y sociales de largo plazo, recuperar la capacidad productiva del país y orientar las decisiones presentes hacia un desarrollo sostenible…”
MÁS INVERSIÓN PRIVADA Y RECUPERACIÓN DE LA PRODUCCIÓN
Núñez planteó además la necesidad de generar condiciones para incrementar la participación de la inversión privada, tomando en cuenta las restricciones fiscales y la limitada disponibilidad de recursos públicos.
Paralelamente, consideró fundamental recuperar la producción nacional y fortalecer las capacidades productivas del país como parte de una estrategia para enfrentar la crisis y generar nuevas oportunidades económicas.
A esta agenda sumó la recuperación del capital humano. Según el director ejecutivo de Fundación Jubileo, Bolivia debe valorar y recuperar las capacidades de su población y crear condiciones para que el conocimiento y la experiencia de sus profesionales contribuyan al desarrollo nacional.
UNA VISIÓN QUE TRASCIENDA A LOS GOBIERNOS
Núñez sostuvo que la situación económica, social y demográfica requiere superar las respuestas de corto plazo y avanzar hacia una visión integral de desarrollo.
En ese sentido, planteó que Bolivia necesita establecer objetivos nacionales de largo plazo que trasciendan a los gobiernos de turno. Las distintas administraciones, señaló, pueden implementar sus propias políticas, pero los principales objetivos del país deberían surgir de acuerdos nacionales y mantenerse más allá de los cambios de gobierno.
Esta perspectiva también debería incorporar la responsabilidad hacia las futuras generaciones. Para ello, consideró necesario que las autoridades y los actores políticos rindan cuentas sobre las decisiones que adoptan y sobre las condiciones económicas, sociales e institucionales que dejan al país.
EL DEBATE SOBRE EL FINANCIAMIENTO
En materia de financiamiento, Núñez señaló que la discusión no debería concentrarse exclusivamente en el Fondo Monetario Internacional (FMI), sino considerar también otras instituciones y organismos que puedan contribuir a enfrentar la difícil situación económica que atraviesa el país.
En este punto remarcó que cualquier mecanismo de financiamiento exige garantizar transparencia, rendición de cuentas y mecanismos de seguimiento que permitan conocer el destino y el uso de los recursos.
BONOS COMO ALIVIO, PERO CON MEDIDAS ESTRUCTURALES
La agenda de análisis de Fundación Jubileo también incluyó las medidas de alivio social implementadas por el Estado, entre ellas el incremento de algunos bonos y la creación del Bono Pepe II, de Bs 750, que será pagado en tres cuotas hasta abril de 2027..
Dijo que estos mecanismos representan medidas de respuesta inmediata ante las dificultades económicas; pero, remarcó que el planteamiento de Fundación Jubileo apunta a complementarlos con políticas estructurales que permitan atender las causas de la vulnerabilidad económica y social en el país.
Para Núñez, el desafío de Bolivia no se limita a enfrentar la coyuntura actual. El objetivo es generar las condiciones para construir acuerdos políticos y sociales de largo plazo, recuperar la capacidad productiva del país y orientar las decisiones presentes hacia un desarrollo sostenible que también considere las oportunidades de las futuras generaciones.

“…la discusión no debería concentrarse exclusivamente en el Fondo Monetario Internacional (FMI), sino considerar también otras instituciones y organismos que uedan contribuir a enfrentar la difícil situación económica que atraviesa el país.”



