La tercera misión del Proyecto Balance de Energía Útil (BEU) avanzó en la coordinación con instituciones públicas y realizó visitas piloto a la planta Taquiña, en Cochabamba, y al Ingenio Guabirá, en Santa Cruz. La iniciativa busca mejorar el acceso a datos y validar metodologías para conocer cómo se utiliza la energía en los procesos industriales, información clave para diseñar políticas de eficiencia y planificación energética.

Abner Flores/ENERGÍABolivia, 27 de octubre de 2026.- Bolivia avanza en la recopilación de información para comprender mejor cómo se consume y aprovecha la energía en sus actividades productivas. El Ministerio de Hidrocarburos y Energías informó, a través de sus redes sociales, que concluyó la tercera misión del Proyecto Balance de Energía Útil (BEU), una iniciativa que combina coordinación institucional y visitas técnicas al sector industrial. Más allá del levantamiento de datos, este trabajo apunta a generar información que permita identificar cómo se utiliza la energía y qué oportunidades existen para mejorar su aprovechamiento en la economía nacional.

Uno de los principales desafíos de esta tarea es reunir estadísticas confiables y articuladas entre distintas entidades. Durante esta etapa, el equipo del proyecto sostuvo reuniones con el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz, la Dirección de Sustancias Controladas y la Aduana Nacional, con el objetivo de optimizar el acceso a información sobre consumo y comercio exterior. Estos registros pueden contribuir a construir una visión más completa de la relación entre la demanda energética, la actividad económica y el ingreso de productos al país. Sin embargo, el valor de esta información dependerá de su disponibilidad, calidad y capacidad de integrarse de manera sistemática.

El trabajo también llegó directamente a dos importantes instalaciones industriales: la planta Taquiña de la Cervecería Boliviana Nacional, en Cochabamba, y el Ingenio Guabirá, en Santa Cruz. Según el Ministerio, las visitas piloto permitieron validar metodologías relacionadas con la eficiencia energética y los procesos industriales. Este componente es relevante porque conocer el consumo total de energía no siempre basta para determinar si se utiliza de manera eficiente: también es necesario comprender en qué etapas de la producción se concentra la demanda y dónde podrían existir oportunidades de optimización. Los resultados de estas visitas, no obstante, deberán evaluarse a medida que avance el procesamiento de la información.

La tercera misión incluyó, además, la capacitación y participación de estudiantes universitarios de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) y la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra (UPSA), quienes colaboran en el levantamiento de información y el trabajo de campo. El Ministerio enmarcó estas acciones en la planificación y modernización energética impulsadas por el presidente Rodrigo Paz Pereira, bajo el liderazgo del ministro Marcelo Blanco Quintanilla. El siguiente reto será convertir los datos recopilados en diagnósticos e indicadores útiles para orientar decisiones públicas y productivas. En un escenario donde la planificación energética requiere información cada vez más precisa, el alcance del BEU dependerá no solo de completar las visitas técnicas, sino también de que sus resultados sirvan para identificar oportunidades concretas de eficiencia y mejorar el uso de los recursos energéticos en Bolivia.




Fuente: Abner Flores/ENERGÍABolivia





   

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