YPFB y el transporte nacional de GLP alcanzaron la noche del miércoles un acuerdo transitorio para mantener la distribución en Santa Cruz y el resto del país, mientras una consultoría independiente determinará una nueva referencia para las tarifas de flete. El entendimiento, explicado por el vicepresidente nacional de Operaciones de YPFB, Víctor Hugo Blacud Chacón, y el representante del sector, José Luis Cejas, coloca los costos logísticos en el centro de la discusión energética boliviana.

Abner Flores/ENERGÍABolivia, Santa Cruz, 1 de octubre de 2026.- El acuerdo fue alcanzado después de mesas de trabajo iniciadas el miércoles por la tarde entre YPFB y representantes del transporte nacional de GLP, sector que reúne a más de 12 empresas, explicó Blacud. La solución establece que las tarifas de flete serán ajustadas posteriormente con base en los resultados de una consultoría independiente, mientras se aplica un entendimiento transitorio para garantizar la continuidad del abastecimiento. Cejas confirmó que el mecanismo permitirá mantener la distribución de GLP en Santa Cruz y el resto del país mientras se realiza el estudio tarifario.

El trasfondo económico está vinculado al nuevo escenario del diésel. El aumento de los costos de operación del transporte abrió una discusión sobre el valor del flete necesario para trasladar el GLP desde los centros de abastecimiento hasta los distintos mercados. Un antecedente reciente se produjo con los transportistas de combustibles líquidos, que también alcanzaron con YPFB una compensación transitoria de fletes después del incremento del diésel.

DIMENSIÓN SOCIAL

En el caso del GLP, el desafío adquiere una dimensión social mayor porque se trata de un energético de uso cotidiano en los hogares: YPFB proyectó para 2026 una oferta promedio de 1.286 toneladas día, frente a una demanda promedio proyectada de 1.483,38 toneladas día, aunque esas cifras corresponden a proyecciones y están sujetas a revisión.

La interpretación del acuerdo apunta, por tanto, a que el precio final de los combustibles no es el único componente que determina el abastecimiento: también pesan el transporte, la logística y la sostenibilidad económica de toda la cadena. El entendimiento evita una interrupción inmediata de la distribución, pero la consultoría será la que determine si la tarifa transitoria refleja efectivamente los costos del servicio. Para YPFB, el objetivo inmediato es preservar el suministro; para los transportistas, resolver de manera técnica una estructura de costos que quedó tensionada por el nuevo precio del diésel. El resultado de ese estudio será clave para convertir una solución de emergencia en una tarifa sostenible para el sistema de distribución de GLP.



Fuente: Abner Flores/ENERGÍABolivia




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